Para aquellos que leyeron Vampira novata y se quedaron con ganas de más ^^,  aqui traigo el comienzo de la segunda temporada. En esta nueva temporada habrá un nuevo personaje importante para la vida de los protagonistas, y las preguntas que se quedaron en el aire serán respondidas. Espero que os guste. 

Capitulo 1

El sacrificio es aquel que se hace por las personas que más amas sin pedir nada a cambio

Anastacia: pieces of dream

  
                    Ha pasado mucho tiempo desde entonces, justo los años necesarios para transformarme en el ser al que más temía. Aún seguía pudiendo exponer mi piel bajo los rayos del sol y sentir su cándida luz sin temor a acabar abrasada. Un aliciente que los hijos de la noche no dudaron en explotar. Al ser la única criatura capaz de pasearse durante el día, era la idónea para ocuparme de aquellos trabajos que ellos se veían incapaces de realizar por sus condiciones. Por esa misma razón me otorgaron el deber de convertirme en la ejecutora de la orden, encargada de eliminar aquellos obstáculos que la Orden considera peligrosos para el bienestar de la sociedad entre vampiros y humanos. Resulta hipócrita manchar mis manos de sangre cuando me negué hacerlo unos años atrás. Sin lugar a dudas, mi vida ha cambiado. Ya no soy aquella niña inocente que temía a la soledad y lloraba cuando la situación se complicaba. 
 Ahora soy mucho más fuerte. Ahora tengo una decisión en mente. Es el momento de cumplir la promesa que hice aquella noche, sin importarme nada más que aquellas palabras que aún siguen perdurando en mi corazón y en mi alma.
                Soy sincera cuando digo que ya no pienso en el pasado. Ni siquiera me pregunto que ha sido de la vida de tía Eliss o de…. ¿Por qué debería pensar en él a estas alturas? Había pasado siete años y seguramente él ya se habría olvidado de mí. Sería muy estúpido el no hacerlo cuando se lo pedí.
                Ahora vago por la ciudad mientras observo como las personas a mí alrededor siguen con sus vidas sin imaginar lo que se oculta en los rincones más oscuros. 
 Para ellos, los vampiros son solo ficción sacados de las películas o de los libros. ¿Cómo pueden llegar a ser reales unas criaturas así? Sin duda, es mejor que ellos sigan viviendo en la ignorancia porque de esa manera evitan que la misma verdad acabe con sus vidas. Me hace gracia pensar que una vez fui como ellos. ¿Cómo habría imaginado que los vampiros eran reales? Ella me lo enseñó. 
 Me mostró una nueva vida que después me regaló. Nunca podría enfadarme con ella después de regalarme la oportunidad de ser feliz. Se lo debo. Prometo por mi misma vida que muy pronto la sacaré del infierno al que fue enviada por mi culpa. Esta vez, no será ella la que me salve de esas malditas pirañas. 
 Esta vez, ambas cumpliremos con nuestras promesas sin que nadie nos lo impida. Sí, esa es la única idea que aún sigo manteniendo en mi mente. Una decisión que tuve que tomar para protegerlos a todos. Algún día, cuando esta pesadilla acabe, podré volver a sentir aquella felicidad que abandoné. ¿Soy estúpida al pensar en esa posibilidad?

                Después de vagar por la ciudad con esos pensamientos rondando en mi mente, llegué a mi apartamento situado a las afueras de la ciudad. El edificio casi estaba abandonado por lo que no tenía vecinos que cotilleasen mi modo de vida. Además, de esa manera me ahorraba tener que borrar sus mentes, aunque para ser sincera apenas sabía cómo hacerlo. Al no ser una autentica vampira, apenas poseía esas extrañas habilidades. Tampoco es que me preocupase. Ya había tenido que dejar varias mentes borradas en mi camino.
                Crucé la puerta para encontrarme a Kesha sentada en el sofá, esperando a mi llegada. 
 Torció una sonrisa sarcástica cuando me vio cruzar la puerta. Aún seguíamos sin llevarnos bien. Y ¿por qué esa mala relación? Ella me echaba las culpas por el castigo de Katrina. Era cierto, y por esa misma razón dejaba que se desahogara conmigo. Me daba igual un insulto o dos por su parte, al fin de cuentas, me merecía mucho más.
                _ La niñita ha regresado a su casa._ Comentó sin dejar de borrar su sonrisa._ ¿Nunca te han dicho que tienes muy mal gusto para la decoración? 
                 _ ¿Qué quieres?
                _ Tienes un nuevo encargo._ Se levanto del sofá y se acercó lentamente hasta que acortó la distancia entre nosotras._ Es prioridad. 
              _ ¿Alguna preferencia?_ Pregunté firme.
                _ La quieren muerta. _ Respondió sin un ápice de lastima. _ No te fíes de su cara angelical, es más peligrosa de lo que parece. _ Explicó con seriedad. 
                _ ¿La conoces?
                _ Solo he oído hablar de ella.
                Se apartó de mí lado, dirigiéndose hacia la puerta pero cuando se encontró frente a ella se detuvo. 
                _ Hay rumores sobre la posibilidad de que los ancianos ejecuten a Katrina._ Informó furiosa, incluso dolida.
                Me volví hacia ella sorprendida por aquella noticia. ¿Cómo eran capaces de ejecutar a la criatura que poseía el título real de los vampiros? Debía estar equivocada.
                _ ¡No pueden hacer eso!_ Exclamé mientras la angustia aparecía para golpear la estabilidad que tanto me había costado forjar. 
              _ Por lo visto, la consideran un peligro para nuestra sociedad. Dentro de cinco días la ejecutarán sin contemplaciones._ Explicó.
                _ ¡Debemos impedirlo!  
               _ En verdad eres muy estúpida. Es imposible rescatarla de la sentencia de los ancianos sin provocar una guerra entre nuestra especie. _ Dejó que el silencio reinase por unos breves segundos._ Tú deberías ser la ejecutada y no ella._ Gruñó furiosa, dolida, incluso, mostrando la rabia que su alma sentía por aquella situación.
                _ Es cierto. Yo merecía ese castigo._ Le di razón._ Y no pienso permitir que ella muera por mi culpa. Si no me ayudas, lo haré yo sola y no me importa morir en el intento si consigo que ella salve su vida. 
 
               _ Hablas segura de ti misma._ Se volvió para enfrentarse a mí, sin ninguna emoción reflejada en su frío rostro.
                _ Se lo prometí._ Le expliqué.
                _ Promesas y promesas, son solo eso. 
                 _ Tal vez tengas razón pero la promesa que nos hicimos aún sigue vigente y pienso cumplirla porque se lo debo. Porque ella me importa y porque ella se sacrificó por mi cuando yo nunca se lo pedí. Si eso no son sentimientos puros, entonces, yo soy la criatura más crédula de este asqueroso mundo. ¿Te sirven esas razones?
               Kesha sonrió y se volvió, abriendo la puerta y desapareciendo de mi vista.
                Me volví, y caminé hacia la mesa de café donde se encontraba la foto. 
 La miré detenidamente durante un segundo. Una foto vieja en la que se mostraba a la joven con claridad. 
 Debía pensar por donde empezar a moverme para dar con ella.  Pero apenas era capaz de concentrarme en el trabajo.
                _ ¡Maldita sea!_ Grité furiosa._ ¡Nooooooooo!_ Volví a gritar para desahogar mi alma.
                Iba a ser ejecutada en treinta días y no podría evitarlo. Ni siquiera he sabido durante estos siete años donde la escondían. He buscado información por todas partes y no he hallado nada. Y tampoco he conseguido recopilar demasiada información sobre los ancianos.
                Caminé hacia el gran ventanal donde se veía la hermosa ciudad en todo su esplendor. 
 Enormes edificios que tocaban el cielo con sus luces que la hacían uno de los lugares más iluminados en los que había estado. Me tiraba horas y horas observando aquella imagen mientras llegaba el amanecer, porque de esa manera conseguía evadirme de los problemas. Sin embargo, éstos aparecían para patearme el trasero. 
                 _ Katrina._ Volví a susurrar su nombre después de tanto tiempo. Dolía hacerlo porque ahora sabía que la cuenta atrás había comenzado.
                Caí al suelo y apoyé mi espalda contra la pared mientras el sol ocupaba su lugar correspondiente, y sus rayos iluminaban el interior del apartamento. Cerré los ojos.
                De repente sentí un escalofrío en mi cuerpo. Era como si chispas de electricidad rozasen mi piel sin apenas tocarla. Y mi mente se quedó completamente en blanco.
                Segundos más tarde abrí los ojos para encontrarme en un lugar extraño. Ya no me encontraba en mi apartamento.
                _ ¿Dónde demonios me encuentro?    

Aqui traigo el segundo capitulo de esta historia. Este capitulo es solo el inicio que explica como se convirtió en una cazadora, y cuales fueron sus principales motivos. Es una historia un poco complicado. Espero que os guste. 



                 Las acciones más crueles pueden marcarte la vida para siempre, y a mí me marcaron con tan solo ocho años de edad. A esa edad nunca imaginé que aquellas criaturas a las que tanto temía en mis pesadillas eran reales. Comprendí aquella realidad en una sola noche.
                Habíamos salido al cine para ver la película favorita de mi madre. 
 A ella le encantaban las películas románticas. Solía decir que el amor era la mejor medicina para el alma. Puede que tuviese razón pero nunca podré decírselo.  Sin embargo, recordaré sus palabras para siempre.
                Sin duda, mi infancia debió de ser maravillosa a pesar de ser incapaz de recordarla con exactitud. 
 Me encantaría poder cerrar los ojos para sentir el perfume a rosas de mi madre y ver la sonrisa de mi padre. Todo lo que me arrebataron en una sola noche.
                Después del cine volvimos a casa. Mi madre sujetaba mi mano con delicadeza. Mientras mi padre se nos adelantó, dirigiéndose hacia la puerta. 
                _ ¿Qué te parece si cocino tu plato favorito?_ Me preguntó torciendo la sonrisa dulce que tanto me gustaba contemplar en ella, porque era capaz de brindarle luz a la misma noche.
                _ Sí._ Respondí. 
             Mi padre abrió la puerta, y los tres entramos en casa sin imaginar lo que nos esperaba. Tres hombres vestidos de negro de tez pálida, de ojos carmesí y con la maldad en sus miradas, esperando a nuestra llegada.
 Uno de ellos sonrió para mostrar sus enormes y afilados colmillos.
                _ ¡Correr!_ Gritó mi padre con angustia.
                Aquellas criaturas impidieron que nosotras pudiéramos huir por la puerta cuando nos apuntaron con las armas que sujetaban con firmeza. Uno de ellos se acercó a mi padre. Sus pies apenas rozaban el suelo. Le golpeó con la culata del arma, provocando que cayera malherido. 
 No dejaban de apuntarnos con las armas que llevaban en las manos.
                Recuerdo ver  como las lágrimas de mi madre se deslizaban por su rostro. Una imagen que nunca antes había visto. Me abrazó con fuerza mientras en su mirada estaba reflejado el miedo. Y yo, no podía dejar de mirar a aquellos seres que sonrían sin escrúpulos. Mi madre suplicaba por nuestras vidas con su mirada. Pero era inútil pedir misericordia a criaturas sedientas por nuestra propia sangre.
                _ El acuerdo entre los mortales y los vampiros se romperá si nos matáis._ Informó mi padre con rabia. 
                 _ ¿Por qué crees que estamos aquí?_ Preguntó con sarcasmo.
                _ Deberíamos comérnoslos a todos._ Sugirió uno de ellos._ La niña tiene una pinta deliciosa._ Comento mientras relamía sus asquerosos labios y sus ojos me miraban como si fuese un maldito trozo de carne.
                _ Yo preferiría descuartizarlos lentamente, uno a uno hasta que el dolor sea tan insoportable que mueran._ Sugirió el otro individuo que seguía apuntando con su arma.
                _ Muchachos, muchachos._ Dijo sonriendo._ Debemos ser cautelosos en nuestro trabajo si no queremos ser perseguidos por los cazadores y ser castigados por nuestras acciones._ Explicó divertido._ Además, él puede enfadarse si lo hacemos mal. 
                _ Tienes razón, jefe._ Contestó el más tonto de todos.
                _ Matarte va a resultar satisfactorio pero aún más cuando te mate con las mismas balas con las que nos dais caza._ Explicó mientras observaba el arma de sus manos._ Balas de plata bendecidas. _ Torció su sonrisa más perversa para volver la mirada hacia mi padre._ Con estas balas conseguís aturdirnos con facilidad, para después clavarnos una estaca de madera en el corazón o atravesarnos con las espadas forjadas en plata._ Se rió divertido, disfrutando hasta el último momento del miedo que mis padres sentían. Yo apenas era capaz de sentir miedo porque aún seguía asimilando aquella situación._ No sois más que unas criaturas imperfectas que nos habéis cazado durante siglos por culpa de vuestra ignorancia. Y ahora seréis castigados por ello._ Susurró las últimas palabas sin dejar de sonreír.  
                 _ ¡Vete al infierno!_ Le gritó.
                En su voz ya no había salvación. Había perdido las esperanzas pero eso no lo comprendí hasta más adelante.
                _ No, por favor._ Rogó por la vida de mi padre.
                Era demasiado tarde. Tras oír aquel sonido aterrador, escuché como el cuerpo sin vida de mi padre caía al suelo. El aroma a sangre envolvió el que había sido mi hogar. Era demasiado tarde para las suplicas. Demasiado tarde para volver atrás en el tiempo y no cruzar la puerta. Demasiado tarde para salvar nuestras vidas.
                _ Cierra los ojos, cariño._ Pidió mi madre mientras me abrazaba con más fuerza._ No tengas miedo. 
 
               Volví a escuchar aquel sonido aterrador. Lentamente sus manos me soltaron. Levanté la mirada para ver un hilo de sangre deslizarse del interior de sus labios. Quise agarrar su cuerpo con aquellas manos diminutas, pero cayó al suelo sobre un inmenso charco de sangre.  
  Las dos personas a las que tanto amaba, yacían en el suelo  con las miradas vacías de vida. Y yo había sido testigo de ello. 
                 Recordé las últimas palabras de mi madre. Me rogaba que no tuviera miedo, tal vez porque existía esperanza de volvernos a encontrar en un mundo donde las criaturas más terroríficas solo fueran simples pesadillas.
                Cerré los ojos y dejé que la imagen de mis padres aún vivos reinase en mi mente inocente.  No derramé ni una sola lágrima. Ni siquiera rogué por mi vida. Solo dejé que la muerte me llevará a su lado, tal y como había hecho con mis padres.
                De repente sentí dos pinchazos en el cuello. Me dolía tanto que dejé salir un grito de mis labios, y en respuesta escuché las risas de aquellos que habían decidido eliminar mi humilde existencia. A los pocos segundos dejaron mi cuerpo caer como si fuera una muñeca rota sin valor alguno. Levemente abrí los ojos para observar a la muerte. 
 Me miraba con tristeza en sus ojos. ¿Por qué sentía lastima de mí, si yo me iba a reunir con mis padres? Comprendí  su mirada cuando sus armas volvieron a ser disparadas.
                No recuerdo cuanto tiempo transcurrió pero llegó nuevamente el silencio como si nunca hubiese desaparecido. Unas manos sujetaron mi cuerpo, levantándome del suelo. Sus manos eran tan cálidas. Me sujetaron con fuerza mientras la oscuridad  ocupaba su lugar.
Este es el último capitulo de la primera temporada de esta historia. Pero tranquil@s :) porque pronto iniciaré la segunda temporada con grandes sorpresas y donde muchas preguntas que se han quedado en el aire serán respondidas. Espero que os guste. Y gracias por haber leído esta historia porque me habeis motivado a seguir adelante. Gracias por visitar el blog y por vuestros comentarios.

Capitulo 13

Relato de Kevin

12 Stones: Lie to me

            Desde niño tuve que interpretar el papel de chico duro, lo que no me facilitó estar rodeado de amigos. Siempre he tenido que forzarme a ser fuerte por el bien de mi madre. Pero cuando ella murió esa fortaleza se transformó en una rebeldía incontrolable. Dejó de importarme todo lo que me rodeaba. Ni siquiera me preocupaba el futuro, solo el presente porque nada me unía a este mundo. Solo necesitaba mi guitarra y una buena excusa para entrar en una buena pelea. Y durante un par de años eso fue lo único que me importó. Pero lo peor de todo fue cuando mi abuela, una mujer desconocida para mí, me acogió forzadamente en su casa. Durante todo el tiempo que estuve viviendo con ella no se molestó en conocerme. Tampoco es que yo pusiese de mi parte. Siempre me he sentido solo en este mundo. Pero eso cambió cuando ella apareció. 
            Por alguna razón soñé con todos aquellos recuerdos del pasado y con ella a mi lado para brindarme lo que más necesitaba. 
 Ya no tenía que fingir. Estando Shaly en mi vida podía ser yo mismo.
            Abrí los ojos ilusionado de volver a verla. 
 Deseaba sentir nuevamente sus labios sobre los míos. Mirar sus ojos negros y perderme entre ellos. Dios, me había enamorado de ella sin poder evitarlo.
            Cuando dejé caer los pies al suelo  y mis ojos se posaron sobre una pequeña nota, 
 la felicidad desapareció como si nunca me hubiese pertenecido. 
Las manos me temblaron cuando al coger aquel papel, leí las primeras palabras. 


            No podía ser cierto. Ella no podía haberse marchado. Me negaba a verla marchar. Me negaba a perder lo más importante de mi vida. 
 Lo único que me había mantenido unido a un mundo que tanto tiempo me rechazó y solo me regaló soledad, peleas, dolor y tragedia.

            Corrí hacia su casa. 
 El corazón estaba acelerado y el miedo recorría cada fibra de mi ser. Golpeé la puerta con la esperanza de encontrarme con ella y pedirle que no siguiera adelante. ¿Cómo iba a marcharse dejándome solamente una nota de despedida después de lo que vivimos la noche anterior? Acaso ¿no significó nada para ella aquel beso que nos dimos bajo la luz de las estrellas? ¿En qué lugar quedaban aquellas palabras que me susurró?
            Todas aquellas preguntas encontraron su respuesta cuando, en lugar de la persona que tanto esperaba encontrar, apareció otra persona.
            _ ¿Puedo ayudarte en algo?_ Preguntó extrañada.
            _ Busco a Shaly. 
           Me miró desconcertada, como si nunca antes hubiese escuchado ese nombre.
            _ Lo siento pero te has equivocado.
            Negué con la cabeza. Estaba empezando a estar angustiado por ser incapaz de comprender lo que estaba sucediendo.
            _ Shaly, la prima de Siera._ Le expliqué.
            _ Aquí no vive ninguna Shaly y mucho menos una tal Siera._ Me informó malhumorada._ Te has debido de equivocar. 
            _ Pero ella…
            _ Te vuelvo a decir que te has vuelto a equivocar.
            ¿Equivocado? ¿Qué estaba pasando?
            _ ¡Mentira! ¡Necesito hablar con ella!_ Le grité. 
           _ Mira, muchacho. Te vuelvo a decir que aquí nunca ha vivido nadie que se llame Siera o Shaly. Y te sugiero que te marches antes de que se me acabe la paciencia.
            No podía ser cierto todo aquello. Me había mentido. Ahora me pregunto si en realidad alguna vez conocí a Shaly. La única persona que me había importado. La única persona con la que conocí la autentica felicidad y el verdadero amor. Pero todo aquello había sido una mentira. Ella nunca existió de verdad. 
           Pero mi corazón sigue albergando la esperanza de volverla a ver y de hallar las respuestas que ansío conocer. Por más que el tiempo pase, ella seguirá en mi mente para angustiarme con sus palabras que solo fueron simples mentiras. 
            Algún día, cuando su recuerdo deje de dolerme, nos volveremos a encontrar y ya no volveré a pronunciar aquellas palabras que le revelé la última noche en la que fui verdaderamente feliz.
Lamentablemente este es el capitulo que inicia el final de la primera temporada de Vampira Novata. Como toda historia que empieza, debe terminar. Pero podéis estar tranquilos :) porque comenzaré muy pronto con la segunda temporada.
Espero que este capitulo os sorprenda y os agrade. Besos.

Capitulo 12

Skillet: Say goodbye


            _ “Ha llegado el momento”_ Comentó la misma voz que aparecía para otorgarme la paz que mi alma necesitaba.
            _ “Todo saldrá bien.”_ Volvió a susurrar.
            Segundos más tarde, percibí la presencia de la misma mujer que me llevó ante Ezreal. Desconocía su nombre pero tampoco era algo que me preocupase. 
            _  Debemos marcharnos._ Sugirió.
            _ Lo sé._ Respondí en voz baja.
              Ya no había vuelta atrás. La decisión estaba tomada. Puede que tuviese temor de seguir adelante, incluso, puede que me odiase a  mi misma por alejarme de todo aquello que tanto amaba y que el destino me había regalado. Se podría decir que rechacé el mejor regalo que la vida me ofreció como la amistad, el amor y el cariño incondicional. Durante tanto tiempo lo deseé y después de tenerlo, lo rechacé por su propio bien. Debía recibir el castigo que aquellos hijos de la noche me impusieron por desear aquello que se me fue prohibido. Sí, era el camino a escoger para salvar sus vidas. Me odiarían del mismo modo que yo lo hacía. Podría derramar lágrimas pero no valdría la pena. Ni siquiera debía sentirme culpable por ello. En este mundo, esos sentimientos deben desaparecer para sobrevivir. Eso es algo que ellos me enseñaron.
             _ Antes de irme me gustaría despedirme de…
            _ Lo siento pero eso no puedo permitírtelo._ Me prohibió con firmeza. 
           _ Quiero despedirme de ella._ Repliqué obstinada._ No quiero que sufra por mi marcha. Necesito darle alguna explicación._ Le expliqué apenada.
            Ni yo misma sabía que explicación darle. ¿Qué podría decirle sin hacerle más daño que le iba causar cuando supiera lo de mi marcha? Nunca lo entendería. 
            _ Ya nos hemos encargado de ella.
          _ ¿Qué quieres decir?_ Pregunté sin dejar que la sorpresa envolviera el sonido de cada una de mis palabras.
            _  He borrado su mente. No sabrá que existes. Para ella, nunca ha tenido una sobrina que se llame Siera._ Explicó divertida._ Tú ya no existes en su vida.
            Dolía oír sus palabras pero en el fondo sabía que era lo mejor porque de esa manera no sufriría.
            Me levanté de la cama y caminé hacia la puerta de la habitación en completo silencio mientras ella seguía vigilándome con la mirada. 
            _ ¿A dónde vas?_ Preguntó intrigada.
            _ Tranquila, no pienso huir de ti.
            _ Niña, no podrías hacerlo aunque lo intentases._ Dijo con prepotencia.
            _ Si tú lo dices…
            Crucé la puerta y salí de la habitación. Mi mente estaba en blanco. Era incapaz de pensar con claridad. Ni siquiera sabía si hacía lo correcto, pero…¡qué más daba!. No era momento de lamentaciones de última hora. Ella me esperaba impaciente y yo no iba a hacerla esperar durante más tiempo. Sin embargo, debía hacer algo antes de desaparecer para siempre.
            Llegué al salón y sigilosamente me acerqué al sofá donde se encontraba tía Eliss descansando. 
 Su rostro se veía en paz y tan tranquilo, sin una lágrima derramada. Sin lugar a dudas, prefería verla así por última vez y recordarla para siempre con esa serenidad porque ver la tristeza en ella me resultaría insoportable. 
             _ Te quiero, tía Eliss.
            Me alejé de ella. Dolía cada paso que daba hacia adelante. 
 Ahora comprendo cuando escuchaba decir: “La despedida es lo más duro que una persona ha de afrontar”. Y comprendí el significado de esas palabras porque despedirme de él fue lo más difícil que hice en aquel entonces.
            Sigilosamente entré en su habitación con una pequeña nota en mi mano.
Fui una cobarde por no tener el valor suficiente de despedirme de él como debería haberlo hecho. Pero me consuelo pensando que habría sido más doloroso hacerlo en persona, decirle que tenía que marcharme por una razón que él jamás entendería, por culpa de un secreto que nunca le podría revelar. No habrá ni un minuto de mi vida que no me lamente por ello. 
             _ Adiós, Kevin._ Susurré su nombre por última vez con un dolor inmenso en el corazón. _Te amo y te amaré para el resto de mi existencia.
            Dejé la nota encima de la mesilla que estaba situada al lado de la cama.

        SIETE AÑOS MÁS TARDE
           
            Habrán pasado los años desde entonces y habré dejado de ser la misma de antes, pero mi corazón sigue albergando aquellos recuerdos que perdurarán durante toda mi existencia. 
 Es lo único que me vincula a aquella vida que dejé atrás. Siempre les recordaré. Siempre estarán a mi lado. Siempre les querré. Y siempre los protegeré. 
 Una promesa que hice aquella noche y que sigo cumpliendo aunque mi vida se valla en ello.


Este es el primer capitulo de Criaturas de la noche. Este capitulo es un poco la introducción para conocer a la protagonista. Espero que os parezca interesante. 
Besos.





                _ ¿Quién eres?_ Me preguntó aquella mujer sin dejar de mirarme.
                 _ Quien soy._ Repetí cada una de las palabras porque ni yo misma sabía quién era.  Soy incapaz de recordar mi vida antes de los ocho años. No sé quiénes fueron mis padres, ni siquiera a qué demonios se dedicaban. _ Muy bien, chicos. Habéis sido capaces de capturarme. Os debo dar la enhorabuena._ Dije burlándome de ellos.
                Si os preguntáis que hice para acabar en una sala de interrogatorios enfrente de dos detectives ansiosos por encarcelarme, con una caja de cigarrillos y una taza de café medio vacía, os diré que ha sido a causa de mi trabajo. Solo me he dedicado a lo mismo durante casi toda mi vida. 
 Me dedico a eliminar la basura de este mundo. Mi trabajo consiste en cazar aquellas criaturas sedientas de sangre antes de que éstas le arranquen la piel a un inocente. Se podría decir que soy una cazadora. Pero eso nadie lo sabe, excepto aquellos que por desgracia se han cruzado en el camino de la muerte o en el mío. Y ahora, a causa de mi trabajo han puesto precio a mi cabeza. Pero esa es otra historia que más adelante contaré.
                _ ¿Por qué no vamos al grano?_ Preguntó con seriedad la detective Rebeca Suarez, una mujer que rozaba los veintiocho años de edad, con una tez oscura y  ojos color chocolate, y con una larga cabellera recogida en una cola de caballo. Debía ser hispana, o por lo menos eso pensé por su acento._ No tengo intención de moverme de aquí hasta que empieces a hablar de una maldita vez._ Replicó la detective. 
 Me daba la impresión, que detrás de la placa y con el revólver que escondía detrás de su chaqueta, intentaba demostrarse a sí misma y a sus propios compañeros, que era capaz de hacer su trabajo mejor que todos ellos. Y no se equivocó, porque de no ser otra razón nunca hubiese sido capturada.
Desvié la mirada hacia su compañero, Maichel Warrem. Un hombre rubio bien peinado, con gafas que le daban un cierto aire intelectual, y con una elegancia ilícita que le daban los trajes caros con los que vestía. 
 Con solo verle sabía que no debía confiar en él.
Durante semanas estuve huyendo de la policía mientras buscaba al demonio que me arrebató mi pasado. El tiempo suficiente para averiguar que había un topo en la comisaría de policía. La persona más interesada en verme muerta. ¿Podía confiar en un detective qué llevaba trajes caros? Su sueldo no le daba para tanto.
                _ Si quiere conocer hasta el último detalle, le sugiero que…_ Volví la mirada hacia el otro detective._… escuche atentamente porque solo se lo diré a usted y a nadie más. ¿Entendido?_ Comenté sonriendo irónicamente mientras Maichel  miraba a su compañera con recelo.
                Al ver que ella no le devolvía la mirada y sus labios estaban cerrados, se apartó de su lado y cruzó la habitación.
                _ No estoy de acuerdo con esto. _ Replicó.
                _ Hasta pronto._ Me despedí sin dejar de torcer una sonrisa de satisfacción. Lo que provocó que éste ardiera de rabia.

               Salió por la puerta, y segundos más tarde la cerró de un portazo. Seguidamente, Rebeca se acercó y se sentó enfrente de mí.  
                _ He cumplido tu petición. Ahora no perdamos más el tiempo._ Dijo seriamente la detective sin apenas pestañear.
                _ ¿Eres capaz de soportar la verdad?_ Le pregunté al mismo tiempo que le daba una calada al cigarrillo y dejaba que el humo saliese de mi boca sin apenas mover los labios._ Este mundo no es cómo crees que es. Hay cosas que ignoras y que nunca entenderías por más que lo vieses con tus propios ojos. _ La miré con detenimiento.  Volví a darle otra calada al cigarrillo mientras ella seguía con sus ojos puestos en cada uno de mis movimientos.
               _ ¿A qué estás jugando? ¡No me hagas perder más el tiempo!_ Exclamó alterada._ Dime quién eres.
                Volvía a insistir en la misma pregunta que tanto tiempo estuve haciéndome.  ¿Quién era? Durante toda mi vida estuve atormentada ante la idea de no conocer nada de mi pasado. Seguramente habría sido mejor no conocerlo porque, entonces, no habría deseado la venganza. 
               Y ahora me encontraba delante de una detective ansiosa por conocer hasta el último detalle de mi vida, como sí ésta fuese a explicar las razones por las que me encontraba presa en aquel maldito infierno. Confieso que lo que ocurrió aquella noche me marcó para toda mi existencia. El destino ha sabido bien jugar sus cartas y joder mi vida. 
                _ Escucha bien porque lo que voy a contar no es ficción._ Le aseguré con seriedad.  
                 Dejó caer sus brazos encima de la mesa y esperó impaciente el comienzo de mi historia.
Como ya comenté con anterioridad, iba a escribir una nueva historia tras finalizar Vampira Novata. Aqui traigo el primer capitulo de Criaturas de la noche. Espero que esta historia os sorprenda porque voy a intentar que esta historia sea completamente distinta a otras que llevo tiempo escribiendo. Solo diré que la protagonista es una mujer muy dura ^^.

P.D: Quiero informar que he decidido comenzar con la segunda temporada de Vampira Novata ( a ser posible a la semana que viene) e intentaré compaginar ambas historias, puesto que una de ellas esta casi terminada y solo me quedaría las imaganes.
Gracias de corazón a todas aquellas personas que leen mis historias porque me motivais a enseñar las historias que durante bastante tiempo he estado escribiendo y que nunca antes había enseñado. 
BESOS.

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