Aqui traigo el capitulo 11 de esta historia. :) El capitulo es un poco más largo de lo habitual. Espero, sinceramente, que os agrade y que os sorprenda ^^. Gracias por leer esta historia y por vuestros comentarios  porque me motivais para seguir hacia adelante.

Capitulo 11
Loveholic: Nice Dream

            _ ¿No es extraño que siempre nos encontremos?_ Preguntó detrás de mí.
            _ Solo si el destino no lo ha querido así._ Respondí entre risas para ocultar las penas de mi afligido corazón.
             _ Es curioso pero…
            Antes de terminar la frase se colocó enfrente y me agarró del brazo, empujándome con delicadeza para levantarme del columpio donde me encontraba sentada. 
            _ ¿Pero…?
            _ … no soporto verte triste.
            Me quedé muda ante sus palabras. ¿Lo había dicho con sinceridad? ¿Acaso le importaba? ¿Por qué era la única persona capaz de sorprenderme? Eso era lo que más adoraba de él.
            Durante todo el día estuvimos en el parque, correteando de un lado a otro como niños pequeños. 
          Riéndonos como si no importara el mañana. No hablamos. Ni siquiera preguntó el motivo de mi tristeza. Para así lograr sentirme mejor.
            Estando a su lado me sentía extraña, con unos sentimientos completamente desconocidos surgiendo en mi interior. Soy incapaz de decir que era lo que sentía en aquel momento porque nunca antes lo había sentido. 
 Pero seguramente debió de tratarse de felicidad. 
            Sin lugar a dudas, eso fue lo que me regaló durante aquellas semanas.
            A partir de entonces los días transcurrieron a su lado. Me enseñó a tocar la guitarra. Lo que más me encantaba era escuchar el sonido que sus dedos transmitían cuando éstos rozaban las cuerdas.
           Un sonido, que desde la primera vez que lo escuché, me enamoró. Una melodía que él pretendía que fuese personal pero que acabó compartiendo conmigo. Pero no fue lo único que compartimos, sino también los mejores recuerdos de mi vida.
Sería una tonta si dijera que no estábamos saliendo juntos, porque esa fue la realidad de los hechos. Es curioso como aquellos momentos en los que estábamos juntos conseguía evadirme del temor a tomar la decisión, la cual rehuía. 
 Nada importaba, excepto cuando estábamos juntos. Nos divertíamos sin preocuparnos lo que sucediera en el futuro. Ni siquiera, nos importaba los comentarios que circulaban sobre nosotros. 
 En el instituto comentaban que estábamos saliendo juntos, y no se equivocaban. 
 Solo nos centramos en nosotros, y eso provocó que nuestros lazos se unieran aún más.
Recuerdo un día en el que volvió a sorprenderme. Nos encontrábamos sentados en el verde césped. Él dejo caer su cuerpo, tumbándose sobre la fresca hierba mientras yo seguía sentada a su lado. 
 Miró al cielo durante varios minutos sin decir nada hasta que sin dejar de mirar a las nubes hizo aquella pregunta inesperada.
_ ¿Me acompañaras al baile?
¿El baile? Un acontecimiento social donde todas las chicas pueden llevar vestidos largos y sentirse como princesas por solo una noche, y los chicos llevar esmoquin. Bailar durante toda la noche hasta que nuestros pies digan: ¡No puedo más!
Volvió la cabeza para dedicarme su mirada y su sonrisa. Él sabía mi respuesta pero ansiaba escucharla de mis labios, y no le hice esperar.
 _ Será un honor ir contigo._ Bromeé.
Los dos nos echamos a reír. Nos resultaba ridícula la idea de vestirnos de gala pero esa noche debíamos hacerlo porque era especial. Era nuestra noche. La noche que nunca olvidaríamos.
Llegó la noche que tanto esperábamos. Tía Eliss me había comprado un vestido para llevarlo al baile sin que yo se lo hubiese pedido. Ni siquiera estaba segura si iba a asistir, pero ella prefirió adelantarse y aparecer con un vestido entre sus brazos. Esos detalles resultan siniestros en ella porque nunca antes los había tenido conmigo. No sé lo que la hizo cambiar de esa manera pero prefería no saberlo. Lentamente bajé por las escaleras mientras ella me esperaba sonriente al final. 
 _ Siera, estas preciosa._ Dijo a punto de llorar emocionada.
_ Gracias, por el vestido.
_ Te queda perfecto._ Me miró orgullosa._ Cuando lo vi en la tienda supe que era para ti. Incluso te queda mejor de lo que pensaba.
 _ Gracias._ Esta vez no era por el vestido, sino por sus palabras.
_ Será mejor que dejemos la charla y salgas a pasártelo bien.
Golpearon a la puerta. No era necesario preguntarme de quien se trataba porque ya lo sabía. Kevin me esperaba, vestido con esmoquin y con un ramillete entre sus manos. Pocos segundos después abrí la puerta. Sus ojos se agrandaron y se iluminaron cuando me vieron. Sin lugar a dudas, le había causado la impresión prevista. Casi se cayó de la sorpresa cuando me vio llevando aquel vestido.
_ Iros ya o llegaréis tarde al baile._ Insistió tía Eliss desde la puerta._ No tengáis prisa en volver.
Crucé la puerta y ambos nos dispusimos a caminar hacia el local que el instituto alquiló para celebrar el baile. Estaba cerca de casa por lo que no dudamos en caminar. Se podría decir que queríamos aprovechar hasta el último minuto que estuviéramos a solas.
Nos encontrábamos en el lugar del baile. Una discoteca que había sido alquilada para el acontecimiento. Sillones de colores a ambos lados del local donde las parejas se sentaban para besarse o donde los grupos de las chicas que habían asistido sin pareja se sentaban para fingir que no les dolía el rechazo. Pequeñas mesas donde poder sentarse, y donde algunas se subían para llamar la atención.  Las luces se deslizaban a un lado y a otro del escenario. El efecto del humo y las burbujas envolvían el lugar, haciéndolo increíblemente mágico. Pero lo mejor era ver como el local estaba abarrotado, todos sonriendo felices porque ese baile iba a ser el último de nuestra vida y querían disfrutar de su momento hasta el final.
Kevin me agarró del brazo y me arrastró a la pista de baile donde los dos nos pusimos a bailar mientras el humo nos rodeaba.
 He de confesar que no soy buena bailarina pero no me preocupé de ello. Solo quería reír. 
 Se podría decir que dejé que el tiempo siguiera con su curso normal, sin permitir que en mi mente entrara la pregunta que me atormentaba. Sin lugar a dudas, esa noche fue mágica.
Después de estar bailando, riendo y divirtiéndonos, él me agarró nuevamente del brazo y me sacó del local pero no se detuvo hasta más tarde, hasta llegar a un pequeño lago que se encontraba justo al lado del local donde se celebraba el baile. Me soltó y se volvió dándome la espalda. 
 Se quedó mirando el mar, o tal vez, contemplara el hermoso cielo.
_ Adoro las estrellas. Son tan hermosas y su destello hipnotizador._ Comentó con un sentimiento extraño en su voz._ Cuando era niño me encantaba quedarme dormido con la ventana abierta porque así la belleza de las estrellas sería la última imagen que podría ver antes de cerrar los ojos y dormir.
_ Entonces, veamos las estrellas juntos._ Contesté ilusionada.
Se volvió sorprendido hasta que sonrió y los dos nos sentamos en la arena para contemplar las estrellas en un cielo tan oscuro que las hacía aún más bellas. 
  Coloqué mi mano sobre la suya. Era tan cálida y suave. Deseaba sujetarla con fuerza y no soltarla nunca. Debió comprender mis deseos porque me agarró la mano con todas sus fuerzas y no la soltó a pesar de ponerse en pie minutos después. Me ayudó a levantarme con un autentico caballero, sin dejar de mirarme a los ojos.
_ Hay algo que…
 Agachó la mirada avergonzado pero sus manos seguían sujetándome con fuerza.
_ Yo….
 Su mano se deslizó sobre mi rostro sin apenas tocarlo a pesar de desear el tacto de su piel. Sus ojos comenzaron a mirarme con una ternura nunca vista en ellos. Rodeó mi cintura con su otra mano para juntar mi cuerpo contra el suyo. Sentía su corazón latir acelerado. Sentía el calor de su cuerpo. Sus labios se posaron sobre los míos, tan cerca y tan lejos, rozándolos sin apenas tener el valor de tocarlos. Pero el temor a no sentirlos desapareció cuando sus labios se colocaron sobre los míos para transmitirme los sentimientos de su corazón. Sin darme cuenta nos habíamos enamorado. 
 Hubiese deseado que el tiempo se detuviese en aquel preciso instante donde nuestros corazones se unieron para siempre y nuestros sentimientos se nos fueron revelados.
 Supe que lo que más temor me producía era perder a mis seres queridos. Tenía miedo de alejarme de esos sentimientos puros, de esas manos cálidas y de aquellas palabras dulces.
Su beso me despertó de aquel sueño. 
 Supe cual era la decisión que debía tomar. Era el momento para afrontar la realidad. Vivía en un mundo donde las criaturas acechaban para saciar su sed de sangre. En un mundo donde nadie estaba a salvo, donde sus vidas corrían peligros que ellos desconocían. Ni siquiera yo habría imaginado que ese mundo existía hasta que Katrina apareció para mostrármelo. Y ahora tenía un nuevo propósito. Estaría dispuesta a proteger a todos aquellos a los que amaba de ese mundo que ignoraban. Lo haría aunque tuviera que abandonar la vida que tanto quería. Gracias Katrina pero esta vez seré yo la que se sacrifique por aquellos a los que ama.  Gracias Kevin por aquel beso, porque me reveló la verdad que tanto necesitaba ver.

           
Siento haberos hecho esperar. Aqui traigo la segunda parte del capitulo 10. Es un poco más largo que el anterior. Espero que os agrade. 

Capitulo 10: Segunda parte.

                                       Rev theory: Broken Bones


Las preocupaciones desaparecieron cuando ella apareció. No sabría cómo explicarlo, pero ella conseguía deshacerse de todo lo que me atormentaba. 
 Para mí, se trataba de un ángel capaz de borrar mis penas con solo agitar sus blancas y bellas alas.  Estaba parada enfrente de mí, con un brillo especial en sus ojos. Tal vez, porque ella se alegraba que yo también estuviese bien.
_ Os dejaré solas._ Dijo Ezreal. 
            Ya no debía temer a nada, ella estaba a mi lado. Tal y como prometió. Sin embargo, el dolor de verla marchar me rompía el corazón. No iba a permitir que me la arrebataran de mis manos.
            Se acercó lentamente mientras el brillo de sus ojos se desvanecía, como si nunca hubiese estado en ellos. En cambio, la tristeza la envolvió. ¿Por qué sentía el pecho oprimido? 
            Incluso por un segundo pude ver miedo en su mirada. Comprendí que ella conocía el temor que sentía por su marcha, por su castigo. Si no se hubiese sacrificado por mí, tal vez, jamás hubiese tenido que tomar aquella decisión. Debo reconocer que siempre he sido débil y he dejado que ella me salvara la vida. Fui una estúpida.
            Se abalanzó sobre mí, y antes de darme cuenta, nos estábamos fundiendo en un abrazo cuyo significado se encontraba oculto dentro de nuestros corazones. 
           Sus brazos me aferraron contra ella con todas sus fuerzas.
            _ Estas bien._ Murmuró.
            _ Estaba preocupada por ti._ Solté contenta de que sus brazos me rodearan.
            Para mí, ella era más que una amiga, incluso más que una hermana, era como la madre que nunca pude conocer. Estoy completamente segura que mi madre habría sido como Katrina. Con un corazón bondadoso y gentil, llena de fuerza y valentía, incluso, con la misma belleza. Lo supe en ese momento, cuando sus brazos seguían abrazándome con la intención de nunca soltarme. Por esa razón no iba a permitir que me arrebataran esas manos cálidas, su mirada suave y su sonrisa dulce. Porque si en algún momento dejaba que eso sucediera, acabaría por volver a sentir la soledad que tanto detestaba y durante tanto tiempo me acompañó.
            Sus manos dejaron de aferrarme a su cuerpo. Con cierta tristeza se separó. 
            _ Todo saldrá bien si confías en mí._ Dijo segura de sí misma.
            _ Confió en ti._ Respondí con firmeza.
            Torció una sonrisa, pero no borró la tristeza en sus ojos.
            _ Tienes la oportunidad de escapar._ Comentó, intentando no mostrarse afligida.
            _ ¿Vendrás conmigo?_ Desde un principio temí hacer aquella pregunta.
          Su sonrisa se borró con rapidez, y agachó la mirada. Entonces, supe su respuesta sin necesidad de escucharla de sus labios. Ella ya había tomado una decisión por mí.
            _ No, no, no._ Repetí una y otra vez la misma palabra.
            Levantó la mirada sorprendida.
            _ No pienso huir sin ti._ Le expliqué seriamente.
            _ No puedo._ Respondió apenada.
            _ ¡No puedes pedirme que huya sin ti!_ Exclamé dolida._ ¡¿Y qué ocurre con la promesa que nos hicimos?! ¡Nunca más volveríamos a estar solas!_ Alcé la voz para repetir la promesa._ ¡Me prometiste no abandonarme y ahora lo estás haciendo!_ El pecho dolía a causa de su repentino silencio._ ¿En qué lugar queda la promesa que me hiciste?_ Le pregunté dolida.
            El silencio no desaparecía. Ni siquiera sus labios se movieron para musitar respuestas que justificaran su decisión. Solo me miró con la sorpresa, incluso, con la pena reflejada en su mirada. Necesitaba que me diese alguna explicación. Necesitaba que dijera “Escapémonos juntas” pero solo fueron deseos estúpidos que nunca llegaron a cumplirse.
            _ ¿Por qué? Solo dame una razón por la que no piensas cumplirla._ Le dije dolida._ Por favor, es lo único que necesito._ Rogué por volver a escuchar el sonido de su voz.
            _ Solo lo hago por…
            Fue incapaz de terminar aquella frase.
            _ He sido castigada y debo cumplir mi castigo. Esa es la única razón que me impide irme contigo en estos momentos._ Explicó con firmeza._ Incumplí las reglas al transformarte en vampiro, al matar aquella neófita con mis propias manos y al mantenerte oculta. ¿Lo entiendes ahora?
             _ ¡No!_ Le grité alterada porque nuestro final se estaba acercando._ ¡Tú no incumpliste las normas! ¡Tú misma me lo explicaste¡ ¿Recuerdas? ¡Tú misma me lo enseñaste!_ Intentaba hacerla entrar en razón pero resultaba inútil.  
            Suspiró cansada de su propia batalla personal cuyo final había llegado. Acaso, ¿no había vuelta atrás?
            _ ¿Sabes la razón por la cual eres la única vampira capaz de pasearse bajo la luz del día? ¿Nunca te has preguntado la razón por la cual te convertí en vampiro?_ Su mirada se volvió fría como el hielo, y sus labios mostraron una sonrisa malévola que nunca antes había conocido en Katrina. Ya no era la chica dulce que conocí, en su lugar, se hallaba la verdadera criatura oscura que habitaba en su interior. La había dejado salir para mostrarme su verdadero yo. _ Eres incapaz de verlo. No eres más que una estúpida niñita sin dos dedos de enfrente._ Abrió la boca para enseñarme sus colmillos afilados al mismo tiempo que gruñía como un animal enfadado._ ¿De verdad no estás interesada?
            _ Katrina._ Pronuncié su nombre como si fuese la última vez.
            _ Nunca completé tu transformación._ Soltó sonriendo con maldad.
            _ ¿Qué-quieres-decir?_ La voz me tembló.
           _ Es cierto que por tus venas corre sangre de los hijos de la noche pero seguirás siendo mortal hasta que esa sangre no recorra todo tu cuerpo. Hasta entonces, serás capaz de sentir los rayos del sol sin que éstos te abrasen. Pero cuando llegue el momento serás incapaz de salir a la luz._ Explicó sin dejar de borrar la maldad en su sonrisa._ No eres más que una transformación que salió mal. ¡Has sido un maldito estorbo!_ Gruñó ferozmente.
            _ Entonces, ¿durante todo este tiempo yo…?
            _ Si. Esa es la razón por la que aún te mantenemos con vida._ Respondió divertida. 
 
             No derramé ni una sola lágrima por sus palabras porque sabía que solo se trataba de una actuación. Sonreí feliz de saber que ella era capaz de romper su promesa para protegerme. ¿Cómo podía odiarla por ello? Nuevamente estaba salvando mi patética existencia.
            _ Gracias.
              Me aparté de su lado, dirigiéndome a la puerta. 
            No volví la mirada para verla por última vez. Ni siquiera nos dijimos palabras de despedida.
            _ Tienes tres semanas para tomar una decisión.
            Cuando me encontré a dos pasos de distancia cerca de la puerta percibí el aroma de la sangre envolver el ambiente. Sin duda, ella estaba llorando por una despedida que ninguna de las dos queríamos. 
             Desde aquel momento me pregunté por qué no decidió huir conmigo, pero en el fondo de mi corazón siempre supe la respuesta. Juntas habríamos sido incapaces de conocer la verdadera libertad. Siempre perseguidas y huyendo durante toda nuestra eternidad. En cambio, la parte mortal que aún vivía en mí me otorgaba esa oportunidad. 
           Y esa noche me abrió los ojos ante la nueva esperanza de ser libre, a pesar de sacrificar su propia libertad. Era su deseo.
            Durante toda la noche vagué por la ciudad, recordando sus frías palabras. Recordando su intento por ofrecerme la libertad que a ella le habían negado. Fue lo único que tuve en mente. Y sin darme cuenta, acabé sentada en un columpio de los parques. 
           Viendo el amanecer como si fuese la última vez que fuese a verlo. Tres semanas para tomar la decisión de huir y abandonarlo todo.
            _ ¿Siera?
           Como un rayo esperanzador apareció para enseñarme el camino que debía escoger. Lo siento Katrina, pero nunca cumplí tu último deseo.  ¿Hice lo correcto?

Puesto que se acerca el final de la primera temporada de vampira novata he hecho un pequeño video sobre esta historia. Proximamente subiré los últimos capitulos, pero eso no quiere decir que se el final de esta historia. Espero que os guste. :)

Aqui os dejo el capitulo 5 de Verdades Ocultas. Lleva como título El gran error. Como el título dice, el detective comete un error en su investigación. En mi opinión, me gusta como ha quedado este capitulo. Espero que también os guste. Abajo tenéis el link. Gracias.

Capitulo 5
Aqui traigo la primera parte del capitulo 10. Espero que os guste.

Capitulo 10: Primera parte.
 Música: Whitin Temptation (Lost)

No veía ni sentía nada. Todo estaba oscuro. Ni siquiera tenía miedo. Solo la duda de saber donde me encontraba y que había sucedido. Lo último que recordaba era ver a Katrina pelear por nuestra supervivencia y, después, solo la oscuridad y el sonido de la lluvia. Tenía las manos atadas. Intenté soltarme con todas mis fuerzas pero era inútil. Sin lugar a dudas, había sido secuestrada. 
_ “No estás sola.”
Volvía a escuchar aquella voz. Aparecía cuando la oscuridad acechaba y me envolvía, seguramente para brindarme las fuerzas que necesitaba.
_ “Resiste”_ Animó.
¿Qué era esa voz? ¿Se trataba de mi propio subconsciente? Pero me resultaba tan familiar, ya había escuchado esa voz antes. Por más que intentara ubicarla, no podía.
_ “No tengas miedo”_ Sonaba angustiada. Como si estuviera preocupada por mi bienestar. ¿Quién era?
Una brisa fresca golpeó mi mejilla, deslizándose sobre el rostro con una suavidad electrizante. Una sensación extraña. Por un breve momento pensé que me estaban acariciando el rostro con una ternura indescriptible. Puede que estuviese equivocada pero esa brisa estaba envuelta de tanta ternura y cariño que no podía tratarse de otra cosa que una simple caricia.
_ “No estás sola”_ Repitió.
Es cierto, no estaba sola. Y eso me daba las fuerzas necesarias para seguir hacia adelante sin temor. Ya no era aquella chica asustadiza y patética, no. Ahora estaba dispuesta afrontar todos los problemas y las consecuencias de esta nueva vida.
De pronto apareció el sonido de unos tacones aproximándose, se detuvieron cerca de donde me encontraba. Incluso, sin poder ver, percibía como aquella presencia me miraba fijamente. 
 _ ¿Dónde estoy?_ Pregunté intentando mostrarme valiente. No iba a permitir que me asustaran porque Katrina luchó por mí, y ahora me tocaba a mí luchar por ella.
_ Así que tú eres la neófita que convirtió Katrina._ Dijo la voz de una mujer.
Sonaba dulce a pesar de acentuar la burla en cada una de sus palabras.
_ ¿Quién eres?_ Pregunté con firmeza.
_ No eres la más indicada para hacer preguntas, niña._ Replicó con seriedad.
_ ¡Vete al infierno!_ Le grité furiosa.
Ella solo se echó a reír.
_ ¡Suéltame y verás cómo te quito la ganas de reírte!_ Le amenacé.
Me agarró del cuello y me levantó en peso. Sin duda, tenía las de perder contra aquella criatura. Yo, una muñeca de trapo comparada con la bestia que me levantaba en peso con una simple mano.
_ No eres más que una neófita recién convertida y sin embargo actúas como si pudieras acabar conmigo._ Comentó con severidad.
Me soltó, dejándome caer al suelo. 
 Desgarró la venda que cubría mis ojos para dejarme ver su rostro. A pesar de sus palabras, ella poseía un rostro dulce. Su mirada podía resultar fría a primera vista pero era pura fachada porque en ellos escondía una gran bondad.
Seguidamente me agarró del brazo, levantándome y obligándome a ponerme en pie. Bruscamente me giró para darle la espalda y segundos más tarde me arrancó las esposas de plata.
_ Sígueme._ Ordenó.
_ ¿Para qué?_ Pregunté al mismo tiempo que me volvía a ella y frotaba mis muñecas doloridas.
_ Ezreal ha convocado tu presencia._ Explicó.
Salió por la puerta y yo la seguí. Durante unos cortos minutos estuvimos caminando por un largo pasillo, cuyas paredes eran de piedra (para ser exacto aquel edificio estaba construido con el mismo material) y el suelo que pisaba era de roca. Algunos candelabros colgaban en las paredes para brindar un poco de luz en la oscuridad. Cuando quise darme cuenta, la mujer se encontraba frente a una puerta abierta, pidiéndome que la cruzase.
_ Él te espera dentro._ Explicó.
Seguí hacia adelante y, sin pensar, la crucé mientras ella se colocaba detrás de mí. 
 No se movió de la puerta. A unos pocos pasos se encontraba un hombre de tez pálida. Su rostro estaba marcado, a primera vista pensé que se trataba de un tatuaje pero cuando me acerqué supe que eran cicatrices de guerra. Sus ojos eran del mismo color carmesí. Sin duda, ante mí se encontraba otro vampiro.
 _ Acércate._ Ordenó.
Mientras obedecía a su petición, él se levantó de un extraño trono del mismo color de la sangre. Y a los lados descansaban dos enormes lámparas de pie en forma de garra. Todo parecía haber sido sacado de una película de Dracula.
_ ¿Cómo te llamas?_ Preguntó con frialdad.
 _ Shaly._ En cambio, yo respondí con firmeza y seguridad.
_ Tu verdadero nombre._ Ordenó.
Su comportamiento era más similar al de un sargento, que el de un vampiro de orden superior.
_ Siera._ Respondí con la verdad.
No iba a permitir que me intimidara. Esta vez, iba a ser fuerte.
_ ¿Conoces las reglas por las que los vampiros nos regimos?_ Preguntó frunciendo el ceño.
Me sentía como una cobaya de laboratorio, porque él no dejaba de observarme. Asentí con la cabeza.
_ Y me imaginó que también conoces las respectivas consecuencias en caso de su incumplimiento._ Continuó.
_ ¿Dónde está Katrina?_ Le pregunté preocupada.
Sus preguntas iban por un camino que estaba empezando a inquietarme. 
_ No lo entiendes, ¿verdad?_ Soltó con más frialdad en sus palabras._ Ella ha sido castigada por sus acciones._ Explicó mostrando la furia que sentía por lo ocurrido.
_ ¡Nooooooooo!_ Le grité._ ¡Ella no ha cometido ningún crimen según las normas!_ Volví a gritar pero esta vez dejando que la angustia y el temor envolviera el sonido de mi voz. 
_ Por lo visto no ha debido explicarte la única norma que ella debía cumplir a toda costa._ Comentó alzando la ceja._ ¿Sabes por qué eres el único vampiro capaz de ser expuesto al sol? Acaso ¿conoces la razón por la que no posees la fuerza, velocidad y destreza característica de los vampiros? Lo único que te hace uno de nosotros es la sed de sangre que corroe en tu interior y tú piel pálida, por lo demás, no podríamos catalogarte como una hija de la noche. ¿Y nunca te has preguntando el motivo?_ Dio un paso hacia adelante, colocándose a poca distancia de donde me encontraba. Acercó su rostro, y comenzó a olfatearme como un animal hasta que se detuvo sonriendo satisfecho de haber encontrado lo que andaba buscando._ ¿Por qué no lo preguntas? ¿Temes conocer la respuesta?_ Me retó.
_ Quiero ver a Katrina._ Repliqué intentando ser indiferente ante la nueva revelación.
Por un lado no quería escuchar aquellas respuestas, sin embargo, una parte de mí me pedía a gritos que hiciera la pregunta que él esperaba.
_ En el fondo de tu corazón sabes que ella te ha engañado, pero sigues deseando verla._ Comentó extrañado._ Eres una criatura extraña y al mismo tiempo resultas fascinante._ Retrocedió dos pasos para dejar distancia entre nosotros._ Katrina ya ha sido juzgada por su crimen y próximamente recibirá su respectivo castigo. Pero lo más curioso fue su última petición. ¿Sabes que pidió?
Me volví, dándole la espalda porque el terror había surgido nuevamente provocando que mis manos temblaran sin poder evitarlo, y no quería que él fuese testigo de esa debilidad. Era un hombre frio como el hielo, sin sentimientos o emociones dignas de un ser humano.  
_ Pidió que te dejáramos con vida._ Dijo sin transmitir emoción alguna en el sonido de su voz.
 ¿Qué? No puede ser. No podía ser cierto. Volvió a sacrificarse por mí. ¿Por qué lo hizo? ¿Por qué tuvo que tomar esa decisión sola?
   Furiosa me abalancé sobre él. Le golpeé con todas mis fuerzas en su pecho pero era como golpear a un muro de mármol. Apenas se inmuto. Solo me observó desde lo alto hasta que con una mano me apartó de su lado. Retrocedí varios pasos a gran velocidad como si hubiese sido golpeada por una gran ventisca. Pero aún así, me mantuve en pie.
_ Sigues sin entenderlo._ Me reprochó._ Ella te ha salvado la vida.
_ ¡Ella no ha cometido ningún crimen!_ Le grité furiosa.
_ Dentro de tres semanas vivirás como una autentica hija de la noche._ Siguió hablando sin hacer caso a mis gritos, a mis plegarias._ Ya no podrás vivir entre los mortales.
_ ¿Qué quieres decir?
 _ Tendrás que abandonar tu vida. Ese será el castigo que se te ha otorgado por ser una Neófita.
¿Abandonarlo todo? ¿No volvería a ver a tía Eliss? No podría volver a ir al instituto.  Y nunca más volvería a ver a Katrina. ¿Por qué el destino se había empeñado en arruinar mi existencia?  
Antes de darme cuenta mis ojos comenzaron a derramar lágrimas pero esta vez no eran del color carmesí, sino verdaderas lágrimas procedentes de mi alma mortal. Hundí mi rostro bajo mis manos y lloré hasta que mi alma fue descompuesta en miles de trozos imposibles de unir. 
 Ya no había vuelta atrás para el nuevo rumbo que me habían obligado a escoger.  
_ No llores._ Dijo Katrina desde la puerta.
Aqui dejo un pequeño video de lo que será la próxima historia de sims 3 que escriba cuando finalice Vampira Novata. Espero que os guste. Y no dudéis en comentar. 

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